Hace unos días, navegando por el ciberespacio, encontré un artículo que me parece muy interesante. Su autor, el doctor Raúl salas silva, me ha autorizado amablemente para compartirlo en este blog. A continuación, un extracto y en la página de inicio (Home) se encuentra el documento completo para quienes deseen descargarlo.
¿LA EDUCACION NECESITA REALMENTE DE LA NEUROCIENCIA?
Prof. Raúl Salas Silva
Limache, Chile.
Lo que me ha decidido a escribir este artículo es la preocupación por que los profesores tomen conciencia de la necesidad de que conozcan más sobre el cerebro y de que manejen más información sobre cómo funciona este órgano para que así desarrollen una enseñanza, un ambiente escolar, un currículo, una evaluación más acordes con las características intrínsecas e innatas de nuestros cerebros para aprender o, en otras palabras, más compatibles con la manera como aprende nuestro cerebro.
¿Qué es Neurociencia? La Neurociencia no sólo no debe ser considerada como una disciplina, sino que es el conjunto de ciencias cuyo sujeto de investigación es el sistema nervioso con particular interés en cómo la actividad del cerebro se relaciona con la conducta y el aprendizaje.
Algunos descubrimientos fundamentales de la Neurociencia, que están expandiendo el conocimiento de los mecanismos del aprendizaje humano, son:
1. El aprendizaje cambia la estructura física del cerebro.
2. Esos cambios estructurales alteran la organización funcional del cerebro; en otras palabras, el aprendizaje organiza y reorganiza el cerebro.
3. Diferentes partes del cerebro pueden estar listas para aprender en tiempos diferentes.
4. El cerebro es un órgano dinámico, moldeado en gran parte por la experiencia. La organización funcional del cerebro depende de la experiencia y se beneficia positivamente de ella (Bransford, Brown y Cocking 2000). Sylwester (1995) precisa más esto al sostener que el cerebro es moldeado por los genes, el desarrollo y la experiencia, pero él moldea sus experiencias y la cultura donde vive.
5. El desarrollo no es simplemente un proceso de desenvolvimiento impulsado biológicamente, sino que es también un proceso activo que obtiene información esencial de la experiencia.
En resumen, la Neurociencia está comenzando a dar algunas iluminaciones (insights), si no respuestas finales, a preguntas de gran interés para los educadores.
Jersen (200) aporta toda una lista muy esquemática pero clara de descubrimientos recientes en Neurociencia que se pueden aplicar en clase y de temas que tienen importantes implicaciones para el aprendizaje, la memoria, las escuelas y el desarrollo del cuerpo docente directivo de los establecimientos escolares:
• El cerebro que crece: el cerebro humano puede hacer crecer nuevas células. >
• El cerebro social: las interacciones y el estado social impactan los niveles de hormonas.
• El cerebro hormonal: las hormonas pueden y de hecho impactan el conocimiento.
• El cerebro que se mueve: el movimiento influye en el aprendizaje.
• El cerebro plástico: dado un mejor enriquecimiento del cerebro para realambrarse, éste cambia.
• El cerebro espacial: cómo trabajan el espacio, el aprendizaje relacional y la recordación espacial.
• El cerebro atencional: cómo el córtex prefrontal dirige realmente la atención y déficits atencionales.
• El cerebro emocional: cómo las amenazas y las hormonas afectan la memoria, las células y genes.
• El cerebro adaptativo: cómo la aflicción, el cortisol y los estados alostáticos impactan en el aprendizaje.
• El cerebro paciente: el rol del tiempo en el proceso de aprendizaje.
• El cerebro computacional: el rol de la retroalimentación en la formación de las redes neurales.
• El cerebro artificioso: cómo las artes y la música afectan al cerebro y la conducta.
• El cerebro conectado: cómo nuestro cerebro es cuerpo y el cuerpo es cerebro; cómo trozos de información cerebral circulan a través de nuestro cuerpo.
• El cerebro en desarrollo: cómo optimizar el valor de los tres primeros años sabiendo qué hacer y cuándo hacerlo.
• El cerebro hambriento: el rol de la nutrición en el aprendizaje y la memoria; cuáles son los mejores alimentos, ¿qué comer?
• El cerebro memorable: cómo nuestras memorias son codificadas y recuperadas.
• El cerebro químico: qué hacen determinados químicos y cómo activar los correctos.
Según Sprenger (1999), hace más de 25 años que los educadores han estado buscando una teoría que pueda traducirse en una aplicación práctica en la sala de clases. La primera teoría de la investigación del cerebro fue la del cerebro derecho/cerebro izquierdo, la que para los educadores fue por largo tiempo equivalente a todo lo que se sabía sobre el cerebro (Dickinson 2000-2002). Sin embargo, hace ya 17 años, Hart (1986) sostenía que hasta ese entonces la educación nunca había tenido una teoría adecuada del aprendizaje. Según ella, tal teoría debería referirse al cerebro, y sólo en esos últimos años se había llegado a una comprensión holística necesaria del cerebro para establecer tal teoría. En base, pues, a esos conocimientos, planteó ella la teoría del aprendizaje compatible con el cerebro.
¿Cómo pasar de la teoría e investigación del cerebro a la práctica en el aula y a las políticas educacionales?
Al examinar tantos testimonios de profesionales de la educación que están en permanente contacto con el mundo neurocientífico sobre las bondades y limitaciones de la investigación del cerebro, sobre la teoría del aprendizaje compatible con el cerebro, sobre sus implicaciones y aplicaciones en la sala de clases y en la escuela, cabe preguntarse: ¿la educación necesita realmente de la Neurociencia? Estamos seguros de que, después de la lectura atenta de este artículo, usted dirá rotundamente que sí.
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